Es el título de una de las más famosas películas de Ridley Scott. Es de 1979 y recuerdo que la vi en Madrid mientra hacía la mili; entonces tenía buena memoria.
Ignacio me dijo después de nuestro último encuentro que no jugaría contra el Vila-real. Este presi, olvidó el hecho hasta cinco minutos antes de las cinco de la tarde…eran casi las cinco en punto de la tarde y necesitábamos un octavo pasajero. Sólo se nos ocurrió llamar a Fer; que no es que sea tan feo como el Alien de la película; de hecho, vendría bien para amedrentar al contrario, dejando caer esas babitas…entre jugada y jugada, sino que era el idóneo; José Luis Monrós estaba con nosotros, pero legalmente no podía jugar; el reglamento y sus normas.
Fer llegó con el tiempo casi cumplido; media hora, y todos jugamos con veintiséis minutos menos en nuestro reloj; hay que decir que el Vila-real se comportó deportivamente en todo instante.
Las normas son las normas y hay que respetarlas. Sin embargo, en Internet, podréis encontrar una fotografía de Marcel Duchamp jugando contra Eve Babitz desnuda. Nuestra federación pretende que, el los próximos años, juguemos uniformados; corren malos tiempos para la libertad de expresión. No pretendemos jugar desnudos pero lo del equipaje me parece excesivo.
Corren también malos tiempos para la falta de recato; la federación internacional ha prohibido los escotes excesivos, para las mujeres, en las partidas de campeonato; privando a algunos varones de su única posibilidad de contemplar verdaderas bellezas en el tablero, aparte, por supuesto, de la puramente ajedrecística.
¿Por qué hablo de todo esto? Pues porqué comentar que el segundo equipo perdió contra el Quart B por 6,5 a 1,5 con tablas de Albiach y victoria de Luis; inmenso Luis y que el primero hizo lo mismo contra el Vila-real por 2,5 a 5,5 con tablas de los hermanos Destruels y Andrés y victoria de Juan, no me apetece demasiado.
Me imagino al Alien jugando contra la chica de la foto, y me lo imagino babeante, moviendo sus alfiles y sus peones hasta coronar dama. Y me la imagino a ella, dejando que el feo alienígena llegue hasta la octava casilla para, con él poniendo una dama sobre el tablero, en ese mismo instante, tranquila y lentamente, realizar una combinación de mate; incumpliendo todas las normas de decoro: primera jugando desnuda y segunda ganándole a un Alien; es tan parecido a la película.





